Upcoming Events View All
25
Bash for Bolivia

Saturday, 08/25/2018 at 5:30 PM - 9:00 PM

FRENTE A LA CRUZ | San Justino Mártir es un gran ejemplo para nosotros

Él nos muestra que debemos afirmar la verdad — inclusive una verdad imperfecta — donde quiera que la encontremos.

El primero de junio celebramos la Fiesta de San Justino, Mártir. San Justino nació alrededor del año 100, estaba inmerso en la filosofía griega y la cultura de su tiempo. Se hizo un creyente y puso su educación al servicio de

la defensa de la fe cristiana, por la que fue martirizado alrededor del año 165. Su vida y teología proveen buenas lecciones para guiar nuestra interacción con la filosofía y la cultura de nuestros días.

Tomemos una lección de su teología. Los cristianos proclamaban que la salvación viene solamente a través de Cristo. Los críticos cultos de la época preguntaron: ¿Y qué pasa con aquellos que vivieron antes de Cristo, o que nunca tuvieron la oportunidad de oír acerca de Él? ¿Es justo negarles la salvación por algo de lo que no tienen culpa?

Esa es una pregunta legítima, aun el día de hoy. San Justino elaboró una bella respuesta. Él dijo algo como esto:

El Evangelio de San Juan llama a Cristo “el Logos” — la palabra eterna. Los cristianos se salvan conociendo y siguiendo la Palabra encarnada, pero los antiguos filósofos griegos buscaban seguir a la razón, y la palabra griega para razón es logos (de la cual se deriva la palabra “lógica”). Cada vez que ellos hacían el ejercicio de la razón, estaban permitiendo que “el Logos” trabajara para ellos. Siempre que aprendían la verdad a partir de la razón, estaban comenzando a conocer “el Logos”. Ellos modelaron sus vidas de acuerdo con las verdades que habían aprendido, y así comenzaron a seguir el Logos. De esta forma, aun cuando ellos no tenían explícitamente fe en Cristo, estaban implícitamente conociéndolo y siguiéndolo como el Logos invisible. Conociendo y siguiéndolo a Él, podían ser salvados.

Sin embargo, los griegos no podían conocer la verdad completa acerca del Logos solo a través de la razón. Esto solo pudo venir de la revelación de Cristo como el Logos encarnado. Sin embargo, eso no significa que todo en la filosofía y la cultura griega sea sencillamente falso. Esas eran semillas de la Palabra, como lo ha determinado el Vaticano II. Esta es una lección que podemos aprender y aplicar en nuestro tiempo.

No todo en nuestra cultura (o en otras religiones) es simplemente falso. Algunas cosas son verdades imperfectas. Y necesitamos estar preparados para reconocer y afirmar la verdad — aun verdades imperfectas — dondequiera que la encontremos.

El martirio de San Justino nos muestra otra lección que necesitamos aprender. Cuando le pidieron hacer sacrificios a los dioses romanos o de no hacerlo ser ejecutado, él respondió con sencillez y serenidad: “Nadie que piense correctamente va a cometer el error de dejar la adoración del Dios verdadero y adorar falsos dioses”. Cuando además se le dijo que podría ser torturado sin misericordia si se negaba, respondió de la misma forma directa: “Nosotros esperamos sufrir tormentos por causa de nuestro Señor Jesucristo, y así seremos salvados”.

Algunas veces afirmamos una verdad imperfecta. Eso requiere prudencia. Pero algunas cosas son simplemente falsas, perversas y dañinas. Necesitamos el coraje para nombrarlas por lo que realmente son, y tener la confianza de hacerlo con gran serenidad. Y algunas veces nuestro testimonio más poderoso no es nada de lo que podamos decir, sino más bien nuestra voluntad de sufrir por la fe. San Justino Mártir alcanzó la excelencia en estas tres formas de involucrarse con la cultura. Él es un gran ejemplo para nosotros.

¡San Justino, Mártir, ruega por nosotros!

FRENTE A LA CRUZ San Justino Mrtir es un gran ejemplo para nosotros 828

Must Watch Videos

Now Playing

    View More Videos