Upcoming Events View All
20
Fiat Women's Group

Thursday, 09/20/2018 at 8:00 AM - 9:00 AM

6
Missouri Catholic Conference Annual Assembly

Saturday, 10/06/2018 at 9:00 AM - 4:15 PM

FRENTE A LA CRUZ | Obediencia “a la Manera de José” nos sirve de guía en la paternidad

Nosotros celebramos la fiesta de San José el 19 de marzo.

Antes de decir nada acerca de él — y hay mucho que decir — es tiempo de aclarar algo: José y María estaban casados cuando María concibió a Jesús por causa del Espíritu Santo.

San Juan Pablo II escribió sobre José, en su exhortación apostólica “Redemptor Custos”. “De acuerdo con las costumbres judías antiguas, el matrimonio toma lugar en dos fases: la primera era la legal, el verdadero matrimonio, y luego después de un cierto periodo de tiempo, el esposo llevaba a su esposa a su propia casa”. La gente a menudo piensa de las antiguas practicas judías como una analogía de la práctica moderna de comprometerse y luego casarse. Sin embargo, esta es una falsa analogía. En el judaísmo antiguo, el hombre y la mujer estaban legalmente casados desde el momento del compromiso.

Por eso las Escrituras dicen, por ejemplo, que José decidió divorciarse de María. Usted no puede tener un divorcio si antes no ha tenido un matrimonio. Por eso el ángel le dice “No tengas miedo de llevar a María, tu esposa, a tu casa”. María ya es la esposa de José. El ángel lo instruye para finalizar el segundo paso del matrimonio.

Miremos también algunas de las virtudes de San José.

Primero haremos una pregunta trivial sobre la Biblia: ¿Cuáles son las últimas palabras de San José registradas en la Biblia? La respuesta: no hay palabras de San José registradas en la Biblia. Por supuesto que él debe haber hablado, pero el Espíritu Santo nos enseña algo al no registrar ninguna de sus palabras.

Cuando el ángel le dijo que llevara a María a su casa, el obedeció. Cuando el ángel le dijo que llevara a la Sagrada Familia a Egipto para escapar de Herodes, él obedeció. Cuando el ángel le dijo que regresara a Israel, él obedeció. José no hizo un alboroto. El no dio un discurso. El simplemente obedeció, y expresó su fe con sus acciones. San Juan Pablo II llama a esto “La manera de José”. Nosotros podemos aprender de la manera de José y esforzarnos para seguirlo.

En segundo lugar, José provee un ejemplo especial para los hombres y padres. José nos enseña acerca de la paternidad: vive su paternidad como un servicio, él puso su vida entera y todo su trabajo al servicio de Jesús. Él nos enseñó acerca del trabajo: “En la mesa de trabajo donde el hacia su oficio junto a Jesús, José acercó el trabajo humano al misterio de la Redención” (Redemptoris Custos, 22). Él nos mostró que no necesitamos hacer grandes obras para estar cerca de Cristo: “él es la prueba que, para ser un auténtico y fiel seguidor de Cristo, no son necesarias grandes obras”. (“Redemptoris Custos,” 24). Finalmente, cuando Adán falló en proteger a Eva cuando ella era vulnerable, en detrimento de todos nosotros, José protegió a María cuando era vulnerable, para beneficio de todos nosotros. En cada uno de estos puntos, José les dio a los hombres un estándar para juzgar su hombría.

“Vayan a ver a José y hagan lo que él les diga”. (Génesis 41:55). Esta son las direcciones en el Antiguo Testamento. La hambruna golpeó la tierra. José, por la providencia de Dios, posee el tesoro del faraón, y lo distribuye a la gente en sus momentos de necesidad. Esto anticipa el papel del padre terrenal de Jesús. Con la providencia de Dios, a José le fue confiada la mayor riqueza del reino celestial — Jesús y María — para que nos fuese dada a nosotros en nuestros momentos de necesidad.

Dios le dio a San José el papel de proteger la vida de Jesús en el medio de la Sagrada Familia. Que el también proteja la vida de Jesús en el corazón de nuestras familias. San José, ¡ruega por nosotros!

FRENTE A LA CRUZ Obediencia a la Manera de Jos nos sirve de gua en la paternidad 2

Must Watch Videos

Now Playing

    View More Videos